Lo que genera esta plantilla: Portarretrato

Portarretrato Pro

Un marco de tres capas a la medida de tu foto, con la ranura para deslizarla y pie o agujeros para colgar.

La ventana más chica que la foto y la ranura más grande, y una pata que se traba sola en su encastre.

Cómo se arma

Las tres capas no miden lo mismo, y ahí está todo. La ventana va más chica que la foto —si midiera igual, la foto se caería por el hueco—, el separador va más grande —si no, la foto no entra— y el contorno es igual en las tres, porque se pegan una sobre otra.

Se pegan las tres y la foto queda adentro. Fondo, separador y frente, en ese orden. Pegá solo las capas entre sí: si el pegamento llega a la ranura, la foto no se puede cambiar nunca más.

Con ranura, la foto entra por arriba. Por eso el separador es una U y no un anillo: la barra de arriba es justamente la boca por donde se desliza. Sin ranura queda más prolijo, pero la foto va pegada adentro para siempre.

La pata va encastrada, no pegada. Entra por una ranura en el margen de abajo del fondo, y lo que la sostiene no es un tope ni el pegamento: entra inclinada en una ranura del ancho justo del material, y una tabla metida en diagonal en una ranura de su mismo espesor se traba sola. Por eso la holgura es tan chica —es la diferencia entre que agarre y que se caiga— y por eso conviene medir el espesor real con calibre.

El separador lleva el mismo hueco que el fondo. Sin eso la pata se choca contra él y frena a un espesor de entrar, que es justo lo que no alcanza para trabarse. La inclinación se regula empujándola más o menos adentro.

El texto puede ir de tres maneras, y no dan lo mismo. Pegado sale como pieza aparte y se pega encima: resalta en relieve y podés hacerlo en otra madera o pintarlo. Calado atraviesa el frente, así que por la letra se ve el separador de atrás —queda muy bien si pintás esa capa de otro color, y es la única que no se despega nunca—. Grabado solo marca la superficie: es lo más rápido, pero de lejos no se lee.

Calado, los centros de las letras se caen. El agujero de una o deja su centro suelto, sin nada que lo sostenga: hay que pegarlo a mano después de cortar. La plantilla te avisa cuántos son antes de que descargues. Pegado y grabado no tienen ese problema.

Pegado, el contorno grabado en el marco es la guía. Es el mismo texto, un poco más grande. A mano libre las letras siempre salen torcidas; siguiendo el contorno quedan donde tienen que quedar, y de paso queda como una sombra alrededor.

Si querés vidrio o acetato, súmale su espesor a la holgura: la ranura tiene que darle lugar a la foto y al vidrio juntos.

Preguntas frecuentes

Portarretrato: ¿de qué tamaño se puede hacer?

Cada medida se escribe en milímetros y el dibujo se rehace al instante: ancho, de 20 a 1000 mm, alto, de 20 a 1000 mm y solape, de 0.5 a 30 mm. Todo lo demás —encastres, divisiones, agujeros— se recalcula solo con esas medidas.

¿Sirve para MDF, acrílico o terciado?

Para cualquier plancha que corte tu láser: MDF, terciado, acrílico o cartón grueso. Lo que importa es el espesor, que se ajusta de 0.5 a 20 mm, y el kerf —lo que se come el corte—: los encastres se dibujan con esos dos números, así que entran a presión sin lijar.

¿En qué formato se descarga?

En SVG o en DXF, a elección, en milímetros y a escala 1:1. Se abre tal cual en LightBurn, RDWorks, LaserGRBL, Inkscape, Illustrator o CorelDRAW, sin escalar ni convertir nada. El corte y el grabado vienen en capas aparte y con nombre —«Corte» en rojo y «Grabado» en azul—, así que se le asigna la potencia a cada una sin tener que separarlas a mano.

¿Hay que pagar para usarla?

Portarretrato se usa y se ajusta gratis: podés ver exactamente cómo va a quedar tu diseño antes de decidir nada. Para descargar el archivo hace falta el plan Pro, o una de las descargas de prueba que trae la cuenta gratis.

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