Lo que genera esta plantilla: Cartel de torta

Cartel de torta Pro

Un nombre con patas para clavar en la torta, de una sola pieza para que no se caiga nada.

Une las letras hasta que el cartel salga entero, y las patas nacen donde hay material y no en el aire.

Que no se caiga en la torta

Tiene que salir de una sola pieza. Un llavero que se parte se pega; un cartel de torta que se parte se cae adentro de la torta en el cumpleaños. Si aparece el aviso de que salió en pedazos, no lo cortes: subí la unión o prendé la línea de base.

Hay dos formas de unir las letras. Acercándolas hasta que se toquen, que es lo que hace bien una cursiva porque ya vienen enlazadas. O con una línea abajo que las cruce a todas, que es lo único que salva a una tipografía de imprenta: por más que se acerquen, la "o" nunca va a tocar a la "m".

Varios renglones necesitan agarrarse entre ellos. Uno por línea, y se centran solos. Pero además de que las letras de cada renglón se sostengan, los renglones tienen que sostenerse entre sí: bajá la interlínea hasta que se encabalguen —una cursiva se engancha sola— o poné la capa de atrás, que los une a todos.

Con dos capas ya no importa si algo se toca. El fondo asoma por detrás como en el llavero y todo se pega encima. Es lo más seguro, y de paso queda mejor en dos maderas o pintando una.

Los puntos de las "i" se bajan hasta pegarse. Ni la unión ni la línea llegan hasta ahí: las dos trabajan de costado o por abajo, y el punto está arriba y separado. Se lo corre los milímetros justos, que es lo que haría cualquiera a mano, y a simple vista pasa por un punto bien pegado.

Las cursivas rinden mucho más. Necesitan menos unión, quedan más finas y muchas veces no hace falta la línea. Si vas a probar una sola cosa, probá cambiar de tipografía.

Las patas no van donde uno cree. Repartidas a ojo, en muchos nombres una cae justo en el hueco entre dos letras y queda colgando del aire. La plantilla busca el punto más bajo con material cerca de ahí y las hace nacer de la letra. Por eso a veces no quedan simétricas: quedan donde agarran.

Preguntas frecuentes

Cartel de torta: ¿de qué tamaño se puede hacer?

Cada medida se escribe en milímetros y el dibujo se rehace al instante: alto, de 15 a 250 mm, unión, de 0 a 20 mm y espesor, de 0.5 a 20 mm. Todo lo demás —encastres, divisiones, agujeros— se recalcula solo con esas medidas.

¿Sirve para MDF, acrílico o terciado?

Para cualquier plancha que corte tu láser: MDF, terciado, acrílico o cartón grueso. Lo que importa es el espesor, que se ajusta de 0.5 a 20 mm, y el kerf —lo que se come el corte—: los encastres se dibujan con esos dos números, así que entran a presión sin lijar.

¿En qué formato se descarga?

En SVG o en DXF, a elección, en milímetros y a escala 1:1. Se abre tal cual en LightBurn, RDWorks, LaserGRBL, Inkscape, Illustrator o CorelDRAW, sin escalar ni convertir nada. El corte y el grabado vienen en capas aparte y con nombre —«Corte» en rojo y «Grabado» en azul—, así que se le asigna la potencia a cada una sin tener que separarlas a mano.

¿Hay que pagar para usarla?

Cartel de torta se usa y se ajusta gratis: podés ver exactamente cómo va a quedar tu diseño antes de decidir nada. Para descargar el archivo hace falta el plan Pro, o una de las descargas de prueba que trae la cuenta gratis.

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