Lo que genera esta plantilla: Domo de hexágonos

Domo de hexágonos Pro

La cúpula de la pelota de fútbol: pentágonos y hexágonos que encastran con clips, todos los lados iguales y dos ángulos nada más.

La pelota de fútbol: doce pentágonos y veinte hexágonos, con los noventa lados iguales y dos ángulos de clip en toda la figura. Media esfera, 3/8, 5/8 o entera, paneles llenos o calados, y el agujero del portalámparas entero en el pentágono de arriba.

Cómo se arma

Es la pelota de fútbol. El icosaedro truncado sale de cortarle a cada vértice del icosaedro una pirámide, justo a un tercio de cada arista: cada vértice deja un pentágono —eran cinco aristas— y cada cara, que era un triángulo con las tres puntas cortadas, queda hexagonal. Doce y veinte, treinta y dos caras en total.

Un tercio no es una aproximación. Es la única fracción con la que el lado del hexágono le da igual al del pentágono, y de ahí sale lo mejor de esta figura: las noventa aristas miden exactamente lo mismo. No hay «la varilla corta y la larga» como en un geodésico.

Y los sesenta vértices caen sobre una esfera solos. El domo geodésico es una aproximación —se subdivide cada cara y se empuja a la esfera cada vértice nuevo—; este es exacto, un sólido de Arquímedes. Las treinta y dos caras ya son planas y regulares antes de que nadie calcule nada.

Dos ángulos en toda la figura, o sea dos clips. Donde un pentágono toca un hexágono la esfera dobla 138°, y entre dos hexágonos, 142,5°. Nada más. Un 3V geodésico necesita tres clips distintos y tiene aristas de tres largos; acá, la esfera completa se arma con dos tipos de clip y dos piezas: un pentágono y un hexágono.

El clip es el que manda. Se cruza con el panel a media madera —el alma pasa por la muesca del borde y las alas lo agarran por las dos caras— y trae el ángulo dibujado. Cada panel termina agarrado por todos sus lados: para salirse tendría que alejarse de una arista, que es justo lo que le impiden las otras. Se traba solo, sin cola ni tornillos.

El agujero de arriba sale entero, en una sola pieza. Arriba de todo hay un pentágono —no un nudo, como en el geodésico, donde el agujero hay que repartirlo entre los cinco paneles que llegan a la punta—, así que el círculo del portalámparas se corta completo en ese panel. Para un E27 común, 40 mm; para E14, 30. Ese panel sale lleno aunque pidas los paneles calados: entre el calado y el agujero quedaría un anillo de madera suelto que se cae de la placa, y además conviene que esté lleno justo donde se agarra la lámpara. Si lo colgás, que la lámpara sea LED.

La fila de abajo sale recortada al ras del piso. El corte se acomoda solo al anillo de vértices más cercano para no dejar astillas, pero cuando no hay ninguno cerca el plano corta igual y los paneles de abajo quedan con un lado derecho y sin muesca en ese canto. Es lo que hace que el domo apoye derecho. Ojo con una cosa: esta figura tiene ocho anillos de vértices nada más —el geodésico 4V tiene muchos más—, así que los cortes posibles son pocos y 5/8 puede terminar bastante cerca de la media esfera. La plantilla avisa cuando eso pasa.

Entre panel y panel queda una V, a propósito. Dos chapas cortadas a escuadra que se juntan en ángulo se pisan cerca de la arista. Como el láser no bisela, cada panel se retira de la arista lo que pide el ángulo, y lo que se ve es una V abierta hacia afuera en vez de dos cantos metiéndose uno en el otro. El clip se come ese hueco: su alma es esos milímetros más larga.

El clip entra a presión y ahí manda el kerf. Si entra flojo, subí el kerf y volvé a cortar uno; si no entra, bajalo. Conviene cortar un panel y un clip antes de mandar la placa entera.

Se puede grabar el nombre de cada pieza. Cada panel sale con su tipo grabado en el medio y, al lado de cada muesca, el número del clip que va ahí. Acá hay menos tipos que en un geodésico, pero el pentágono de arriba y los pentágonos del medio son la misma pieza salvo por el agujero, así que el rótulo igual ahorra una medición.

Los paneles pueden ir calados. Con el centro abierto pesa menos, gasta menos material y deja pasar la luz. En esta figura el calado se luce más que en el geodésico: un hexágono vaciado deja un marco parejo de seis lados, y el conjunto se lee como un panal. El marco tiene que ser más ancho que la muesca del clip, o el calado se come el fondo de la muesca.

Un clic en el visor 3D separa todas las piezas y se ve cómo entra cada clip en su muesca. Otro clic las vuelve a juntar.

Preguntas frecuentes

Domo de hexágonos: ¿de qué tamaño se puede hacer?

Cada medida se escribe en milímetros y el dibujo se rehace al instante: diámetro en la base, de 80 a 4000 mm, rebaje de las puntas, de 0 a 8 mm y agujero superior, de 0 a 300 mm. Todo lo demás —encastres, divisiones, agujeros— se recalcula solo con esas medidas.

¿Sirve para MDF, acrílico o terciado?

Para cualquier plancha que corte tu láser: MDF, terciado, acrílico o cartón grueso. Lo que importa es el espesor, que se ajusta de 1 a 20 mm, y el kerf —lo que se come el corte—: los encastres se dibujan con esos dos números, así que entran a presión sin lijar.

¿En qué formato se descarga?

En SVG o en DXF, a elección, en milímetros y a escala 1:1. Se abre tal cual en LightBurn, RDWorks, LaserGRBL, Inkscape, Illustrator o CorelDRAW, sin escalar ni convertir nada. El corte y el grabado vienen en capas aparte y con nombre —«Corte» en rojo y «Grabado» en azul—, así que se le asigna la potencia a cada una sin tener que separarlas a mano.

¿Hay que pagar para usarla?

Domo de hexágonos se usa y se ajusta gratis: podés ver exactamente cómo va a quedar tu diseño antes de decidir nada. Para descargar el archivo hace falta el plan Pro, o una de las descargas de prueba que trae la cuenta gratis.

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